jueves, 4 de agosto de 2011

The Ward (Atrapada), el Carpenter de los 80' en la pantalla moderna.


Han pasado intensos y extensos años del cual, el aclamado director John Carpenter, uno de los directores más versátiles, complejos y geniales del género de terror, haya realizado películas con su nombre impreso en los créditos. Además de haber plasmado en el negativo films de renombre como la clásica The Thing (La cosa, 1982), The Fog (La niebla, 1980) y un titulo precursor de una saga de posteriores obras titulada Halloween (La noche de Halloween, 1978), de los cuales fue partícipe de haber escrito algunos de los guiones, el realizador siempre ha mantenido vigente un estilo inherente a toda su filmografía de la cual nunca se despego, motivo por lo cual logro mantener a gran parte de la audiencia, a pesar de haber perdido seguidores a lo largo de las producciones que realizaba como átomos que se van perdiendo en el recorrido de la energía. Es evidente que su calidad comienza a disminuir, a comparación con sus obras predecesoras, desde Vampiros con el famoso James Woods (1998) y descendiendo a los abismos oscuros con su calamitosa Fantasmas de Marte (2001: será que la crisis argentina también le habrá afectado), pero estas rarezas bastantes curiosas no se remiten a una cuestión azarosa si no, desde un análisis de la modernidad y asumiendo una perspectiva de estas características, las falencias de sus films no están impregnadas en las mismas por su totalidad si no por la reacción de un público acostumbrado a las nuevas tecnologías y a las resoluciones de ciertos planos en el ámbito digital. Carpenter siempre se ha caracterizado por la producción rustica y digamos de un modo, austera y clásica; adopta una resolución a todos sus interrogantes fílmicos en simples planos realizables sin recurrir al efecto digital dejando todo en manos del maquillaje y desde la dirección del arte. Basándose en esta premisa, Carpenter nos entrega cintas filmadas con producciones muy abaratadas y humildes, con un manejo de cámara majestuoso, un montaje preciso y detallado, y además, se insiste, con la escasez o directamente la nula presencia de elementos proporcionados por las nuevas tecnologías. Nos es natural pensar que un director de la vieja escuela, de la cual uno de sus principales núcleos de la construcción cinematográfica es el realismo en la pantalla producido con escasos materiales y elementos, la transición de una era en donde los recursos digitales eran casi inaplicables a una era moderna tecnológica le ha impactado de tal manera que la adaptación a esta nueva oleada de cine realizado por medios virtuales y digitales, le fue tardía y además le ha cambiado la forma de hacer cine. Pese a lo dicho, tanto Vampiros como Fantasmas de Marte, dos de sus películas que han estado en dicha transición, proporcionan al espectador una experiencia audiovisual del cual lo deleita con movimientos de cámara puntuales y dinámicos, encuadres precisos con una buena utilización de los elementos fílmicos y organizativos dentro del plano y por último, un montaje veloz y perturbador: todas características de su cine arcaico de los cuales fundaron varios arquetipos que luego fueron utilizados por jóvenes realizadores del genero. Entre su última película de la década, Fantasma de Marte hasta su ultimo película denominada The Ward, existe una diferencia temporal abismal haciendo escala en dos capítulos de la saga Maestros del horror, que pasaron desapercibidos y se consideran intranscendentes para la carrera del realizador, aunque esta larga espera, de la cual es inseguro e inexplicable los motivos o a que se dedico en todo ese tiempo, logro implantar en cada uno de los fanáticos de su cine expectativas que fueron germinando progresivamente hasta su estreno en la pantalla grande, a quienes muchos de la nueva generación nos sentimos honrados de visionar una película del director en el cine. Desafortunadamente, las expectativas que cada espectador tenia sobre la película se fue degradando hasta permanecer en un vacio doloroso. Al igual que lo sucedido con Vampiros y Fantasmas de Marte, The Ward pertenece a esta generación de directores implementando una metodología de realización cinematográfica pretérita con la inclusión de limitadas herramientas digitales en una era en la cual el espectador corriente, al tener ignorancia de su estilo y de sus búsquedas lingüísticas, recae en comentarios negativos hacia lo expuesto en la pantalla. Hay que reconocer que, como admirador de su cine, The Ward no es mucho más que una película del montón dentro de su filmografía pero que es prominente entre una amplia lista de films de terror contemporáneas que sobreabundan en las carteleras de cine y las que se encuentran editadas en DVD.


Lo que es más destacable y lo que posiciona al film en uno de los niveles altos de calidad cinematografía de estos últimos tiempos en el género terror, es sin duda la vigencia del estilo comandado por un director proveniente de un cine en lo cual todo se hacía con los más bajos costos de presupuesto, un estilo en el cual los movimientos de cámara son constantes, en donde la configuración espacial es medida cronológicamente de forma matemática en cada plano, es decir que dedica el tiempo necesario a lo que el espectador necesita ver para generar suspenso e intriga (aptitud solamente presente en directores geniales del genero) , la utilización acertada de los métodos lingüísticos de la construcción cinematográfica, como la utilización permanente del fuera de campo: el plano travelling hacia adelante para construir la presencia de la entidad paranormal habitante en el neuropsiquiatrico y el plano travelling hacia atrás para señalar la distensión dramática y, más concretamente, el alejamiento de la presencia malévola. Dentro del plano del fuera de campo, el sonido off funciona como disparador de sugerencias, señas implícitas que han de dudar al espectador si lo que está viendo sucede realmente o es todo imaginación de la muchacha, premisa narrativa presente en varios films ya visionados de manera global. Ahora remarcare algo con respecto a esta cuestión. Algo bastante llamativo es el montaje y el encuadre en el cual ambos se comunicaban recíprocamente para conformar una situación específica y totalmente poderosa, como la escena de la penetración del elemento puntiagudo en la cavidad visual de la víctima, hay ciertos momentos que el realizador opta por cambiar el lugar de la herramienta que utiliza la entidad en el encuadre (en ciertos planos este elemento se encuentra a derecha de cuadro y después a izquierda de cuadro). Una decisión sabia y que solamente un aficionado y un realizador que es consciente de lo que hace la concreta. No solamente en esta escena sucede este fenómeno particular, también la escena de la ducha, el rostro de la actriz cambia de izquierda a derecha constantemente en el cuadro hasta que la presencia la ahorca, proceso por lo cual es totalmente eficiente porque el realizador nos prepara el ambiente enrarecido y perturbador para que el clímax de la escena nos sorprenda aun mas; además para que luego nos deleite con un travelling ascendente encuadrando a las cuatro personajes distribuidas equitativamente en el cuadro, proporcionado estabilidad y suscitando fascinación. Una de las cuestiones más llamativas en los encuadres que utiliza son los planos contrapicados extremos angulados de tal forma que dan profundidad y perspectiva al objeto enfocado, junto con la correcta elección del lente. Podemos percibir una construcción con los lentes en la escena cuando los protagonistas bailan de los cuales la mayoría de los planos están filmados con teleobjetivos, estableciendo un punto de vista, cuando este esquema lo rompe un plano en gran angular junto con un movimiento de cámara de travelling hacia adelante (metodología similar a la mencionada construcción de la presencia que fue descripta líneas arriba) hasta que, luego de ser ejecutado ese travelling, se corta la energía eléctrica y en el cual, en esa escena, la entidad aparece intermitentemente por la sala del hospital mental. En cuanto a montaje nos sorprende, como esta filmado la secuencia memorable de la pelea entre la entidad y la protagonista del film, con mucha diversidad de ángulos de cámara, con planos con una duración exacta y un manejo exhaustivo del ritmo externo, otorgándole al enfrentamiento final un desenlace memorable y a la vez nos hace recordar viejos tiempos en el cual en ciertas obras sucedían batallas similares. Otro elemento más del estilo clásico es su banda sonora de ritmos acompasados, de bajos sugestivos, coros femeninos suspirando melodías a capella (algo parecido a Suspiria) en la escena del bosque y en las escenas cuando la protagonista divaga por el hospital con miedo de ser atrapada por los enfermeros y/o por ser acosada por esta presencia maléfica, suena sin detenerse sonidos graves monótonos junto a una melodía clásica de los films de terror de un piano agudo que en su confluencia con el silencio y otros sonidos propios de la escena en donde transcurre la acción, marcan un ritmo inquietante y construyen de una calidad inigualable una atmosfera terrorífica que impone al espectador la experimentación perturbadora de una secuencia audiovisual. Sin mencionar la sutileza del silencio que prepara el ambiente para que luego un sonido explosivo nos haga saltar del asiento. Como último aspecto, como siempre Carpenter nos ha brindado cintas de terror con una iluminación esplendida y totalmente coherente con la realidad del mundo narrado. Las zonas oscuras, las texturas, las sombras y luces quedaron en manos de la dirección de fotografía quienes los responsables no erraron en absoluto.

Por último y despegándome de una suerte de análisis, me interesaría remitirme a una cuestión bastante polémica en el film, en la cual estoy de acuerdo y en cierto punto la avalo que es la carencia de solidez en el aspecto narrativo de la misma. Hay ciertos baches en el guion en la mitad de la película o tiempos anteriores de los cuales mejor que hayan sido removidos o modificados por escenas que funcionen mejor dramáticamente porque hay ciertos puntos en la cual la tensión decrece por lo tanto la dimensión visual con respecto a la historia comienza a desconectarse, producto de un guion inoperante. No está de más aclarar que Carpenter no ha sido el responsable del mismo, aunque él pudiera haber sido más crítico en la elección del libro narrativo en la cual basar la historia. Pero si nos embarcaríamos en una retrospectiva por su filmografía, en todas sus películas se manejaron narrativas bastante simples de las cuales no muchas responden a leyes guionisticas y aun así son consideradas grandes películas. En cuanto al final de la obra, varios la consideraron como extremadamente parecida al conocido film Identity (Identidad, 2003) aunque en esta sección exclamaría casi lo mismo de lo que dije en líneas superiores, no son las narrativas que galardonan a este director como un maestro del Horror si no su labor como director en orquestrar estructuralmente y de forma efectiva todos los elementos lingüísticos para lograr construir una gran y aterradora experiencia audiovisual. No hace falta más que sentarse y disfrutar una cinta elaborada tanto musicalmente como visualmente por un maestro del género quien pudo adaptar un film de los ochenta para una pantalla de la modernidad.

Trailer


sábado, 2 de abril de 2011

FBA 2011 Horarios.

Resumen + Cronograma (Primer y Segundo año):


Lunes 4/04:

-08:00hs. Sonido I (Apellidos de la A a la J) Aula 2 (en donde
cursabamos)

-10:00hs. Historia Social General. Aula 8/Sede Nueva Fonseca
(supongo que nos anotaremos para los practicos)

-10:00hs. Sonido II (Apellidos de la A a la J). Aula 4. Sede
Nueva.

-12:00hs. Montaje y Edicion II. Aula 2. (Para quienes
cursabamos el año pasado en estas condiciones)

-14:00hs. Estetica. Aula 5.
-16:00hs. Sonido II. Aula 4 (Apellidos de la K a la Z)
-18:00hs. Sonido I. Aula 2 (Apellidos de la K a la Z)
-20:00hs. Montaje y Edicion II. Aula 2 del edificio viejo.
(Aquellos que cursaban a la noche el año pasado)


Martes 5/04:

-10:00hs. Iluminacion y Camara I (Lazzaro) (jaja). Aula 7.
-12:00hs. Iluminacion y Camara I (Flores) Aula 4. (Apellidos de
la A a la K)
-14:00hs. Iluminacion y Camara II (Lazzaro). Aula 7.
-16:00hs. Iluminacion y Camara II (Flores). Aula 4.
-18:00hs. Guion II (para quienes optaron turno noche). Aula 5


Miercoles 6/04:

-12:00hs. Produccion de textos. (Esto es una teoria personal)
Es el unico teorico que figura de todas las fichas que estaban disponibles de
la pagina pero este teorico es para los de Plastica e Historia del arte aunque
supongo que deberan estar todos juntos. Otra cosa no se me ocurre.

-14:00hs. Realizacion II. Aula 5 (D. Fabian)
-18:00hs. Realizacion II. Aula 3 (J. Zanada)



Jueves 7/04:

-10:00hs. Guion II. (Turno Mañana). Aula 4
-18:00hs. Guion I. Aula 10 (Se escoge el practico deseado en la
misma clase) = (Bardo)


Viernes 8/4:

-12:00hs. Produccion Audiovisual I. Aula 4 (Apellidos de la A a
la J)
-16:00hs. Produccion Audiovisual I. Aula 4 (Apellidos de la K a
la Z)



No puedo agregar mas materias porque no tengo suficiente informacion. Espero haberles organizado la semana.

domingo, 5 de septiembre de 2010

The Last Airbender: El Nuevo Shyamalan ¿Un bache en su carrera o un proyecto mas?


Yo nunca discutí a Shyamalan como realizador cinematográfico. Y esta no va a ser la excepción. Si bien es algo de lo más flojo que hiso, el film tiene unos detalles a destacar que no se demuestran explícitamente en la pantalla si no que forman parte del lenguaje cinematográfico que posee este Hindú que se repitió en varias de sus películas y ese fue el que le dio el éxito en sus películas antecesoras. Primero podríamos destacar en que el salto fue abrupto al pasar de un genero al otro ya que su película antecesora narraba un clima de terror y suspenso mezclado con una atmosfera apocalíptica y ahora lleva al cine una película épica basado en el anime de Avatar: El Ultimo Maestro del Aire. Este salto no le resulto muy satisfactorio porque no tuvo la experiencia y el despliegue creativo y narrativo suficiente para contar una historia épica en una duración de pantalla convencional. Sin embargo, en la película se pueden destacar evidentemente ciertos rasgos y guiños peculiares de este director como los planos de larga duración, revelando el espacio en un mismo plano desde el comienzo de una pequeña batalla hasta el final de la misma, nunca interrumpiendole la continuidad espacial al espectador para que el sienta que está en la batalla misma. Hay varias escenas de estas características que crean una tensión progresiva electrizante en el espectador que lo mantiene atónito en su silla y le hace disfrutar a pleno la batalla, cuestión que no funcionaria si la escena fuese filmada en plano-contraplano que de esta manera existiría la posibilidad del salto de espacio y el espectador no aprehendería correctamente el area filmica y perdería esa espectacularidad de la escena. Volviendo a los guiños, hay momentos claves en el film en el que se revela evidentemente el estilo vigente del director, como la utilización delicada del fuera de campo, creación de atmosferas de terror y suspenso atreves del sonido, ese juego excelente que él tiene con los tiempos del relato como la dilatación del mismo para crear un estado permanente de intriga y tensión. Esos estados volubles que el realizador juega se encuentran latentes en todos sus films y su último audiovisual no fue la excepción. Algo para destacar del film, además de los efectos digitales excelentemente logrados, es el sonido. La perfecta armonización entre sonido e imagen denota una búsqueda pormenorizada para conseguir un efecto dramático que los realizadores quisieron imponer en su audiovisual, además que técnicamente esta impecablemente logrado; como la utilización de los recursos del volumen para reducir el espacio o expandirlo, la panoramizacion estable que permite imaginar de donde provienen esos sonidos de afuera del cuadro y la ecualización de todos ellos para darle un toque poderoso y eficaz a las acciones, en las escenas de suspenso, que no son muchas, y épicas.

El film presenta algunos altibajos constantes que a veces gusta y a veces no. La elaboración del guion no fue del todo acertada, si bien se trata de una narración simple y considerando que pertenece al famoso conocido cine mainstream (cine de masas), aun así el guion presenta imposibilidades de establecer equilibrio, perdiendo por momentos la línea dramática pero compensándolo en escenas sucesoras que tienen un alto nivel de dramatismo. Tal vez no se logro esa necesidad de persistencia del nivel de intensidad dramática que todo guion requiere para su correcta y fiel reproducción. Tal vez haya errado Shyamalan en realizar un audiovisual de este género, tratando de emular al señor Peter Jackson, y hubiera sido mejor seguir con su género pero mezclándolo con otros recursos pertenecientes a otros estilos audiovisuales, como el Drama, Melodrama, etcétera. Fuera de todo, Avatar: The Last Airbender, nunca aburre al espectador acostumbrado al cine comercial, es buena para pasar el rato aunque no merece análisis narrativos profundos como sus películas anteriores porque carece de factores que meriten ese análisis. Como antes dicho, como toda película de cine comercial, es entretenida, dinámica y versátil, utiliza un humor discreto en ciertos momentos, pero no se asemeja ni un poco a la filmografía anterior que el realizo. En cuanto a las actuaciones, sinceramente no me voy a referir demasiado porque no hay mucho que destacar y además no me gustaría comentar lo pésima que fueron. Sera que el guion, con un potencial tendiente al fracaso, poseía personajes tan mal caracterizados que esos efectos negativos fueron repercutidos en la actuación sumado a que los actores que utilizo Shyamalan carecían de experiencia y expresiones actorales claves no tan definidas, aunque de este torbellino de niebla densa voy a rescatar a Nicola Peltz que cautivo a varios por dulce rostro y lograba expresar ciertas emociones a través de sus ojos y ciertas expresiones que abatía cautelosamente la neblina y despejaba apenas las nubes negras que cubrían el film. Pero, oh sorpresa, el señor Millonario aparece escena pero creo que sus altos fondos económicos no fueron suficientes para comprarle un salvavidas a las actuaciones en general. Por lo tanto, el film se hundía a las profundidades del fracaso.


Lo que me llamo la atención en la película es que no abundan los efectos digitales a comparación con otras películas, nómbrese G.I Joe, Avatar, 2012, etcétera; si no que se utilizan en una frecuencia uniformemente distribuida, respetando un orden lógico que van creciendo progresivamente hacia el final, escenas en donde se revelan los verdaderos poderes del Avatar. Esta creciente intensidad de los poderes del Avatar, que se van revelando a medida que avanza el film, fue un acierto positivo del realizador y otro acierto muy relevante aunque es bastante implícito es el uso perfecto del ritmo cinematográfico, calculando minuciosamente la duración de los planos para crear un ritmo lógico y creciente, que va atrapando y preparando al espectador para la escena final que contiene una alta dosis y contenido dramático. Sin embargo, la escena final no funciona en su totalidad con la propuesta rítmica que género el realizador anteriormente. La escena final, si bien contiene mucha adrenalina y tensión, no llega a la exigencia del espectador que requiere ver una escena majestuosa e imponente, por lo tanto no coincide con la propuesta rítmica propuesta en las escenas anteriores. De todas formas, no deja de ser una escena digna de presenciar y analizar cuidadosamente los detalles de la espectacularidad del contenido. Elogiamos el sonido, ahora la fotografía que es excelente. Los colores, las tonalidades, los contrastes y la calidad de la imagen son factores que nutren la estética y contribuyen con el tono de la película. Simplemente, la fotografía es sublime. Sinceramente, me hizo a acordar en el tratamiento y forma de las viejas películas en el cual le restaban relevancia a la narrativa, es decir que las películas se basaban en argumentos simples pero la estética y la forma de tratamiento lo catalogaban dentro del cine clásico, que en la actualidad son objeto de estudio académico. De hecho, muchas películas de Shyamalan son argumentos simples y punzantes pero la forma y el delicado tratamiento personal que el realizador esboza sobre el audiovisual es el que le da el éxito y forma estética ideal a la película, y además es como una película puede ser considerada como tal. Si consideramos las películas con argumentos complejos que están filmados con métodos simples y sin destreza y recursos cinematográficos, como en los movimientos de cámara, planos y otros recursos propios del cine, podríamos decir que ese tipo de audiovisual se asemeja con la literatura ya que sería imprescindible el uso del dialogo continuo y la posición neutra de cámara para captar ese momento en el material fílmico para luego ser exhibido. Es decir, que ese tipo de cine carece esa explotación de los recursos audiovisuales para ser clasificada como ese arte. Esta película, aunque claro está, no se vincula directamente con los clásicos del cine que narraban historias simples pero tratadas audiovisualmente con una técnica formidable pero se podría relacionar indirectamente ya que posee una narración muy simple pero si le aúna todos esos recursos audiovisuales perfectamente logrados, nombrados más arriba, que son peculiares e inalienables a las restantes artes y que cada película clásica tiene su forma estética y cinematográfica ideal, el film podría encontrar su excelencia y su identidad para ser considerada cine. Y me parece que lo encontró. Yo lo veo con ojos de estudiante y futuro cinematógrafo, evidentemente los críticos lo ven con ojos de críticos que no ven más allá de lo evidente y no analizan los otros factores que conforman a un film, porque de hecho, ellos escriben para la gente y la gran mayoría no comprende todos estos elementos que le dan forma. Lo mejor es sentarse a ver un gran espectáculo cinematográfico y disfrutar al cine en cualquiera de sus formas. Seguramente, se puede disfrutar mucho con este film y aprovechar para visionar una gran propuesta estilística y una maravillosa conjugación de imagen y sonido para experimentar una gran atmosfera cinematográfica.

lunes, 10 de mayo de 2010

Las Viudas de los Jueves, levante y luego caida del cine argentino


Por un lado tenemos a un best-seller conocido de relevancia mundial que logro impactar a muchos lectores y por otro lado tenemos a una película que, por un lado no cumplió ninguna de las expectativas que tenía el publico de este proyecto, y por otro lado, es un desastre en la estructura narrativa, aunque estuvo bien tirando a mediocre la realización de Marcelo Piñeyro. ¿Por qué lo digo? La estructura narrativa que presenta esta película carece de un conflicto determinado en el primer acto del guion. Jamás se puede llegar a apreciar un posible confrontamiento explicito entre algunos de los personajes y menos se puede llegar a entender cuál sería el conflicto inicial que da el puntapié inicial a la película para luego ser desarrollada a lo largo del film. Tenemos cuarenta minutos de película en donde solo se mostraron acciones superfluas, sin conflictos ni enfrentamientos, cuando recién tenemos situaciones tensas luego de hora de película, quien trata de luchar con el espectador para que no se aburra o se quede dormido. Es así porque no pasan hechos relevantes dramáticos en los primeros minutos de cinta que son exageradamente cruciales para mantener al espectador interesado. Digamos que es paupérrimo por ese sentido, si se hubiere cambiado el principio llenándolo de más tensión y suspenso, hubiera tomado otro camino. Pero no, solo tenemos una sucesión de planos en donde nos muestran solamente acciones inconexas en los personajes de un plano a otro, diálogos totalmente absurdos y algunos innecesarios que no aporta casi nada a la narración. Lo único que se podría destacar es, por un lado los conflictos luego de la hora de duración y otro es como hace trabajar la mente del espectador para imaginarse millonésimas de cosas que en la película no se muestran explícitos. ¿Positivo o Negativo? Capaz es más propicio para un libro ya que el lector tiene que imaginarse de forma indeclinable una posible imagen con respecto a lo que está leyendo, pero lo que se quiso contar en un producto audiovisual fue inapropiado para el formato. Con respecto a las actuaciones, lo de Sbaraglia y Echarri es deprimente, lo único que puedo destacar fue lo de Juan Diego Botto que no se lucio pero se destaco por el resto. En resumen, la película es una proliferación de planos incomprensibles uno de otro, es muy complicado imaginarse la historia y las causalidades de las acciones, además el director utilizo una serie de flashbacks intercalados entre la narración lineal que confunde y mucho. Tenemos por un lado “El secreto de sus ojos” que salió casi a la par de esta película, que gano un Oscar y por otro lado esta miserable producción llamada “Las viudas de los jueves”. Es una lástima porque es una buena historia, se le saco todo lo relevante al libro, y si se lo hubiera dado otro tratamiento sería totalmente diferente siendo más proclive al éxito.

Niños del Hombre, adentrándose en una realidad ficticia



¿Sera tratado como convención o ya el éxito está asegurado a aquellos directores extranjeros nacionalizados americanos cinematográficos que triunfen con sus películas esplendorosas que se podrían considerar como la prominencia entre el resto? Vivimos en una época en donde el argumento cinematográfico se convirtió en solo un intento de crear un sustento a la película donde principalmente se parte de una idea ajena a la trama, como una imagen que vieron, que les impresiono y que tienen la necesidad de grabarla en cinta. No podríamos juzgar este procedimiento como negativo ya que el cine no se creó con la intención de contar una historia precisamente si no de documentar la realidad, como las primerísimas filmaciones que se obtuvieron en la historia como la de los Hermanos Lumiere con la llegada del tren o la salida de los obreros de una fabrica. Esto justo lo que nos puede brindar Niños del Hombre, una película en donde se adentra a las más oscuras regiones de la realidad demostrándonos un futuro distopico en donde la raza humana ha dejado de procrear, es decir, ningún niño volverá a nacer por problemas de fertilidad. Es complicado pensar esta película con respecto al tiempo de la misma ya que si la acción seguiría por unos años más nos induciría a pensar que los humanos dejarían de existir para siempre y se extinguiría para siempre. En este clima se baso Alfonso Cuaron (Harry Potter y el Prisionero de Anskaban) cuando ideo “Children of Men”, plasmando sobre la imagen una larga duración de película bajo un ambiente tenso y dramático, con altas dosis de suspenso y lo más notable de todo son los planos de larga duración persiguiendo al personaje a través de la masacre. Esta masacre o enfrentamiento se inicio con el fin de reclamar derechos de inmigrantes entre estos y el gobierno Ingles quienes los atrapaban y los enviaban a una suerte de villa miseria en donde convivían todos juntos frente a un montón de gente de habla ajena a ellos. Este tipo de películas siempre nos dejan un sabor amargo ya que, a pesar de ser una ficción distopica, el realizador se encarga de transportar elementos de la realidad a este futuro con el fin de que se conecte entre ambas líneas temporales, dejándonos deducir a cuestión personal que justamente lo que plantea el film lo podemos visualizar en la realidad, solo de una manera diferente. Es absolutamente notable este trabajo ya que nos muestra una realidad explicita pero ambientada en otra época ficcional. Siguiendo un poco con el argumento, la película gira en torno al personaje de Clive Owen, Theo Faron, un muchacho sensible y capaz de comprometerse en cualquier disturbio para ayudar al más necesitado. Estamos en situados en un mundo donde ya ningún niño crecerá por problemas de fertilidad (no queda bien claro si es un virus, una enfermedad…) por parte de las mujeres, pero en un viaje, Theo Faron encontrara un suceso que le cambiara la vida y es el momento donde la película hace un giro inesperado (para el personaje). ¿Por qué aclaro que en este momento de la película, solo el protagonista le resulta totalmente inesperado algo que vio? Dado que para al espectador acostumbrado, la acción que realiza un giro dramático es evidente para el pero no para el protagonista, los que la vieron sabrán a que me refiero. Un espectador con experiencia ya sabría de antemano cual sería el posible punto de giro que se encarga de dilatar el tiempo y ayuda a desarrollar el conflicto. No me gustaría decir que es un punto en contra, pero lo es, aunque la previsibilidad en el cine es necesaria para la continuación de la historia, siempre y cuando no se encuentra alguna solución posible para el desarrollo de la misma.


Si se analiza la película, se podrán notar algunos guiños del director con respecto a su filmografía pasada y con su estilo particular. Con respecto a esta última cuestión, Alfonso Cuaron de nacionalidad mexicana incorporo su peculiar proceso creativo de realizar el film y combino esta técnica de narración con las más avanzadas tecnologías que poseen las productoras americanas. Entonces, esta combinación es absolutamente poderosa e innovadora ya que mezcla la visión artística propia de un director extranjero con los abundantes medios de producción del país pionero en realización cinematográfica. Ya nos deleitaron M. Night Shyamalan de origen Hindu, Alejandro González Iñárritu con Babel; Amores Perros, Pedro Almodovar, Alejandro Amenabar y este mismo que estamos hablando, Alfonso Cuaron quien no decepciono con esta magnífica película que su estilo es difícil de determinar por sus bifurcaciones y combinaciones pero generalmente da aires de un drama reflexivo con escenas que pertenecen al genero bélico e imágenes crudas que sensibilizan al espectador. En general, Niños del Hombre es una gran película, dinámica, con unos planos limitados al personaje sorprendentes (los planos secuencia mencionados arriba), aunque la capacidad creativa máxima de un director extranjero, proveniente con nuevas ideas a un cine carente de ellas, se mostro por debajo del nivel real que puede tener un realizador de estas características.

jueves, 25 de marzo de 2010

Shutter Island (La Isla Siniestra), un boleto a la insania mental retrado en la realidad...


Apenas comenzaron a rodar los créditos, apenas se podía visualizar el nombre del espectacular director quien fue el capitán de este barco que naufrago por aguas turbias y oscuras, quien nos transita por los lugares más insanos y maniáticos de la mente humana; cada persona en su correspondiente asiento se levanto manteniendo un completo silencio y se dirigió a la salida más cercana. Fue un final muy atípico ya que, como es común al terminar una película el público la despide con un aplauso dejando entrever que el film fue de su agrado. En este caso no se escucho ningún aplauso y el sonido que reinaba en la sala era solo el proveniente de la película. ¿Cómo no aplaudir una película de Scorsese? Me parece un sacrilegio con todas las letras y una falta de respeto a este clásico director quien sobrevivió a todas las nuevas tendencias que nos invadieron y aun así no altero su forma de narración y su excelencia de creación de ambientes, dirección de actores (Di Caprio se lucio) y elección de planos impresionantes que van de la mano con el argumento. En mi opinión no fue del agrado de público porque esperaban ver una película fácil de comprender y con una tradicional narración con el cual el publico ya está acostumbrado. Nada de esto paso. En general, la trama en líneas generales no es muy original que digamos pero el toque magistral de Scorsese elevo a esta película a los niveles más altos de la genialidad y le otorgo una frescura que el cine de terror/suspenso contemporáneo jamás experimento. La trama gira en base a la vida del detective Teddy Daniels quien se embarca hasta la “Isla Shutter” donde opera un manicomio, en épocas de post-guerra, para investigar un caso de una muchacha desaparecida quien se fugo de su celda inexplicablemente algunos días atrás. Así comienza el clima de suspenso y jamás se mitiga, ni aun terminado el film porque el director deja la incertidumbre en el espectador y a este se le van planteando dudas que el realizador deja en manos de la subjetividad del público para interpretar una solucion o final posible para el film. Eso ya es un punto a favor. La película no es del todo objetiva, es más, ni sé si hay una verdadera explicación a todo lo sucedido y esto genera discusión, distintas opiniones que formula el publico por lo que la vuelve una película digna para el debate y está totalmente exenta de verdades exactas. Por lo tanto, en el fondo es una película artística ya que, como el arte es totalmente subjetivo, reúne todas las condiciones que estipula el arte para que algo sea determinado como tal. ¿La música es subjetiva? ¿La pintura es subjetiva? ¿Shutter Island es subjetiva? Listo, es arte.

No se compara con esas películas americanas cuyo único objetivo es entretener y solo mostrar imágenes poderosas e estrambóticas, olvidándose totalmente del argumento y olvidándose de lo más importante, que el cine es arte y por lo tanto tiene que ser interpretado de varias maneras y todas las interpretaciones tienen que ser validas. Esto pasa en Shutter Island, más que nada en el final. El problema planteado líneas arribas esta desde hace rato presente y son las denominadas películas pochocleras, pero el problema es que ahora se están difundiendo más que las películas fastuosas, ya que poseen, claro está, un fuerte presupuesto que pueda cubrir a todas las instancias de la producción cinematográfica hasta la difusión masiva por todo el mundo (hasta en la Antartida). Pero también, el gran problema es que este conflicto se está dispersando en directores quienes hicieron un gran trabajo en películas precedentes a las que produjeron actualmente. Un caso muy claro es Tim Burton quien hizo genialidades como Batman, El Gran Pez y entre otras pocas cuales la mayoría tienen un mensaje divino, una moraleja y además metáforas (otras característica del cine arte); y ahora con su última película que no tuvo mejor idea que cruzar la delgada línea en donde estaba tambaleando últimamente. El trabajo de Tim Burton ya dejo de ser serio y profesional y se convirtió es una especie de insulto a la estética del cine. Me fui por las ramas y me olvide a que iba. Scorsese a fin de cuentas reivindico un cine carente de ideas con nuevas técnicas de narración de una historia mediante imágenes y lo más destacado es que es americana y no es muy sencillo encontrar películas americanas que salgan de lo convencional y lo trillado. Una película de este tipo, como es Shutter Island es difícil de pensar que alguien de la talla de Scorsese la realizo, ya que esta película pertenece al género de terror más proclive para el campo del suspenso y muchos sabemos que las películas de terror contemporáneo iban de mal en peor. Pero Scorsese me demostró que la excelencia que Kubrick retrato en “El resplandor” o William Friedkin en “El exorcista” sigue vigente en la modernidad. El lado del suspenso en esta película no pertenece a este mismo género tradicional si no un género que sigue las mismas líneas de Hitchcock pero un con un estilo muy personal y peculiar, lleno de ideas frescas y nuevas ¡Solo eso se puede esperar de una película de Scorsese! Una película que mezcla por un lado sonido y música pertinente al cine de terror, imágenes no muy idílicas que digamos y algunas bastante morbosas pero todo en su justa medida, y por el lado del suspenso lo que es la trama de por sí y todo el ambiente que se crea mediante pura y sutiles imágenes.

Hay algo de Tarantino. Quiero decir que hay momento en la película que los personajes mantienen diálogos extensos y los planos de las cámaras, la mayoría, son estáticas y está situado en un mismo ambiente por un tiempo prologando. Aun así, Scorsese le da su toque individual incomparable que nunca pierde la atención del público ni el hilo conductor con una trama atrapante. Como ya nombrado, la película cuenta entre sus tropas a Leonardo Di Caprio, Ben Kingsley (Gandhi, La Casa de arena y niebla), Emily Mortimer (Prison Break) y Mark Ruffalo (Collateral) con actuaciones dramáticas impresionantes que nutren el relato. Tampoco me gustaría elogiarla tanto porque no es lo mejor que hizo el pequeño Martin, acuérdese de GoodFellas, Taxi Driver, Pandillas de Nueva York entre otras que le demostró al cine americano, y a todo el mundo, una innovadora e inusitada metodología de realizar cinematografía. Ademas, esta pelicula esta dirigido a un publico limitado y reducido por las complejidades narrativas que presenta y la complicada interpretacion de los hechos, o sea: No es para cualquiera. Me parece que las palabras sobran y queda en manos del espectador juzgar este film para bien o para excelente porque no se puede darle un valor negativo a este espectáculo: