Amigos de la infancia, muy diferentes entre sí, aunque viven juntos entre palabras. Trabajan a toda hora y están disponibles las 24 hs del día, estando presente en los teclados de computadora, en la mente de un escritor cuando este despliega sobre una hoja su capacidad de desarrollo textual, y en mas lugares que uno no es consciente de su presencia, pero a la vez sabe que está ahí; estructurando un texto para formar una adecuada forma de leerlo. Entre ambos, decidieron en hacerse valer por sus esfuerzos y organizar puntos de encuentros para debatir ideas y proyectos. El punto, totalmente ambicioso, expande sus ideas en conferencias internacionales, atrapando a la mayoría de los signos de puntuación su atención, formulando su relevancia en los textos. Los signos de pregunta se cuestionan su verdadero fin, y los de exclamación, egoístas y pretenciosos pero prudentes, exigen en voz alta su renuncia al sistema de los derechos de estos, o que sean derechos temporales o no inalienables. Los paréntesis, obsesionados en aclarar las cosas hasta último detalle, quieren dejar en claro la situación que ni el punto ni la coma merecen beneficios, ya que su frecuencia en los textos es desmedida y estos requieren premios por cada aparición. Por lo que los paréntesis dieron punto final a la situación, las comillas solo citaban frases ya dichas, y los puntos suspensivos mantuvieron el suspenso, lógicamente, con su silencio absoluto, dejando una notaria intriga de sus pensamientos. Pero el punto tuvo algo que cautivo a todos, todos se dieron cuenta de que el punto siempre tenía la última palabra, siempre estaba presente a lo último de cada oración, tal que no pudieron con el poder mágico del este signo y no vieron otra en ceder al punto sus deseos. La coma estaba irascible, ya que el punto no había leído todos los puntos de la demanda, en la que incluían a la coma como un signo elemental, y cada uno lo puede usar, desenfrenadamente, sin pagar ningún derecho de autor a la coma, situación en la que estaba ya protegido el punto, por el punto 5 de los Derechos de los Puntos, apuntado en la conferencia internacional realizada recientemente ubicada en el punto distante al punto sur de la Capital Federal, con el punto de solventar la situación. La coma, que come pero no engorda, tuvo la idea de hacer un mundo sin puntos en los textos, por lo que los autores no finalizaban sus obras por completo y hubo una completa confusión sobre la veracidad de los hechos de sus novelas y el uso extremo de la ficción para rellenar el hueco que los puntos lo podían resolver en un solo segundo. Las comas sufrieron una crisis de organización y recibieron constantes quejas por parte del sindicato de autores y guionistas de la República Argentina. Además, políticos indecorosos no pueden finalizar sus proyectos de aparente mejora social y económica, curas ingratos no pueden poner un punto final a sus pecados de violación sexual en menores de edad, hombres solitarios cuya felicidad pasa por el pensamiento de una vida mejor exponiéndose a una mujer, en el cual, si se da un fracaso, son ineptos a la hora de hacer un punto y aparte y estos continúan con el nocivo punto seguido, hundiéndose en un continuo dolor y sufrimiento, siempre en un mismo abismo, y personas que no pueden demostrar sus cualidades tal como son, expresadas después de los dos puntos. Todos estos se adhirieron a la lucha contra las comas, por lo que estos abolieron su decisión de borrar los puntos y los puntos volvieron otra vez, a todos estos textos cotidianos que cada uno de nosotros está expuesto cada día. Los miembros de la conferencia lo advirtieron, es especial los signos de exclamación, quienes se basan en la prudencia, el efecto que traerían los puntos a la sociedad. Inevitables. La amistad entre el punto y la coma se borro, era evidente su antagonismo, cada uno proponía ideas completamente desemejantes, por lo que llevo a su separación:
Un autor cuando recurre a un punto, recurre a una finalización, a un cierre de una oración, y no solamente este significa un cambio estructural en el relato textual, si no también apela a las características psíquicas del autor, es decir que, en ejemplo, el uso reiterado de puntos en un párrafo, en la que las comas están ausentes, indica en el autor una crisis creativa de desarrollo de texto por lo que lleva a uso de acciones simples reiteradamente y recursos narrativos escasos o completamente nulos, o también el autor quiere denotar otra cosa totalmente diferente, un mensaje subliminal que indica su pura actitud , como, siguiendo con el ejemplo anterior, un autor que usa puntos reiteradamente, puede ser un autor cuyo dialogo en la vida real es precario y/o no fluida. Otras de las actitudes que se puede pensar de este tipo de autores es que son cerrados, no contemplan una realidad objetiva sino abstracta y son indecisos. Una coma, es otro tipo de separación pero no tan abrupto como el punto, pero se dan fluidamente en el texto, intercalado entre puntos y pueden ser leídos sin silencios ni interrupciones. Forman parte de oraciones con influencia retorica y el uso de recursos narrativos está vigente. Su uso extremo no es completamente pernicioso para el argumento del texto y es esencial a la hora de realizar diferentes anotaciones para guiar al lector al mensaje que el autor quiere transmitir metafóricamente. No tiene el peso suficiente como para terminar definitivamente una oración en un contexto determinado, pero tiene muchas virtudes que nutren al autor y le dan ideas para la realización literaria, o para cualquier texto.
Es evidente que un texto no puede definirse sin algunos de estos signos de puntuación y saber usarlos implica saber tu capacidad de desarrollo, que a veces se encuentra inerte en cualquier persona. Forman parte de nuestra vida, de nuestro camino, están en todos lados…Cuando cada uno menos se lo imagine, aparecerán cada vez más frecuente, para que la sociedad recapacite que unos simples signos insignificantes puedan describir millones de cosas y la ausencia de uno de estos ocasionarían un desequilibrio en la sociedad en la que vivimos, desestructurándola por completo, obteniendo resultados deseados o indeseados, que van a desembocar en una realidad inefable, una realidad en que los puntos no nos frenen y nos permitan un pensamiento radicado en nuestro ser y no del exterior, pero existe una realidad, integrada por puntos, en la que todos somos puntos, en todos sus sentidos y acepciones; no somos más que un punto y esa realidad indeclinable es, honestamente, la que vivimos ahora. Ahora siento que es conveniente que a este texto le dé un punto final. Finalmente.
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Paly!!! q manera de flashearla con vos! qué copado q te quedó el final del punto y la coma! Escribís muy pero muy bien!
ResponderEliminarUn besote, loco!
Nos vemos el lunes en la escuela!
^_^ Mel!
jajaj!! Todavía recuerdo este texto...
ResponderEliminarq lindos recuerdos de como irse por las nubes, revolver por entre la locura cosas coherentes y plasmarlas tan sencillamente.. *.*
jaja
la vida pasa volando...
la mente mucho peor..
Namasté.
Mel!