Apenas comenzaron a rodar los créditos, apenas se podía visualizar el nombre del espectacular director quien fue el capitán de este barco que naufrago por aguas turbias y oscuras, quien nos transita por los lugares más insanos y maniáticos de la mente humana; cada persona en su correspondiente asiento se levanto manteniendo un completo silencio y se dirigió a la salida más cercana. Fue un final muy atípico ya que, como es común al terminar una película el público la despide con un aplauso dejando entrever que el film fue de su agrado. En este caso no se escucho ningún aplauso y el sonido que reinaba en la sala era solo el proveniente de la película. ¿Cómo no aplaudir una película de Scorsese? Me parece un sacrilegio con todas las letras y una falta de respeto a este clásico director quien sobrevivió a todas las nuevas tendencias que nos invadieron y aun así no altero su forma de narración y su excelencia de creación de ambientes, dirección de actores (Di Caprio se lucio) y elección de planos impresionantes que van de la mano con el argumento. En mi opinión no fue del agrado de público porque esperaban ver una película fácil de comprender y con una tradicional narración con el cual el publico ya está acostumbrado. Nada de esto paso. En general, la trama en líneas generales no es muy original que digamos pero el toque magistral de Scorsese elevo a esta película a los niveles más altos de la genialidad y le otorgo una frescura que el cine de terror/suspenso contemporáneo jamás experimento. La trama gira en base a la vida del detective Teddy Daniels quien se embarca hasta la “Isla Shutter” donde opera un manicomio, en épocas de post-guerra, para investigar un caso de una muchacha desaparecida quien se fugo de su celda inexplicablemente algunos días atrás. Así comienza el clima de suspenso y jamás se mitiga, ni aun terminado el film porque el director deja la incertidumbre en el espectador y a este se le van planteando dudas que el realizador deja en manos de la subjetividad del público para interpretar una solucion o final posible para el film. Eso ya es un punto a favor. La película no es del todo objetiva, es más, ni sé si hay una verdadera explicación a todo lo sucedido y esto genera discusión, distintas opiniones que formula el publico por lo que la vuelve una película digna para el debate y está totalmente exenta de verdades exactas. Por lo tanto, en el fondo es una película artística ya que, como el arte es totalmente subjetivo, reúne todas las condiciones que estipula el arte para que algo sea determinado como tal. ¿La música es subjetiva? ¿La pintura es subjetiva? ¿Shutter Island es subjetiva? Listo, es arte.
No se compara con esas películas americanas cuyo único objetivo es entretener y solo mostrar imágenes poderosas e estrambóticas, olvidándose totalmente del argumento y olvidándose de lo más importante, que el cine es arte y por lo tanto tiene que ser interpretado de varias maneras y todas las interpretaciones tienen que ser validas. Esto pasa en Shutter Island, más que nada en el final. El problema planteado líneas arribas esta desde hace rato presente y son las denominadas películas pochocleras, pero el problema es que ahora se están difundiendo más que las películas fastuosas, ya que poseen, claro está, un fuerte presupuesto que pueda cubrir a todas las instancias de la producción cinematográfica hasta la difusión masiva por todo el mundo (hasta en la Antartida). Pero también, el gran problema es que este conflicto se está dispersando en directores quienes hicieron un gran trabajo en películas precedentes a las que produjeron actualmente. Un caso muy claro es Tim Burton quien hizo genialidades como Batman, El Gran Pez y entre otras pocas cuales la mayoría tienen un mensaje divino, una moraleja y además metáforas (otras característica del cine arte); y ahora con su última película que no tuvo mejor idea que cruzar la delgada línea en donde estaba tambaleando últimamente. El trabajo de Tim Burton ya dejo de ser serio y profesional y se convirtió es una especie de insulto a la estética del cine. Me fui por las ramas y me olvide a que iba. Scorsese a fin de cuentas reivindico un cine carente de ideas con nuevas técnicas de narración de una historia mediante imágenes y lo más destacado es que es americana y no es muy sencillo encontrar películas americanas que salgan de lo convencional y lo trillado. Una película de este tipo, como es Shutter Island es difícil de pensar que alguien de la talla de Scorsese la realizo, ya que esta película pertenece al género de terror más proclive para el campo del suspenso y muchos sabemos que las películas de terror contemporáneo iban de mal en peor. Pero Scorsese me demostró que la excelencia que Kubrick retrato en “El resplandor” o William Friedkin en “El exorcista” sigue vigente en la modernidad. El lado del suspenso en esta película no pertenece a este mismo género tradicional si no un género que sigue las mismas líneas de Hitchcock pero un con un estilo muy personal y peculiar, lleno de ideas frescas y nuevas ¡Solo eso se puede esperar de una película de Scorsese! Una película que mezcla por un lado sonido y música pertinente al cine de terror, imágenes no muy idílicas que digamos y algunas bastante morbosas pero todo en su justa medida, y por el lado del suspenso lo que es la trama de por sí y todo el ambiente que se crea mediante pura y sutiles imágenes.
Hay algo de Tarantino. Quiero decir que hay momento en la película que los personajes mantienen diálogos extensos y los planos de las cámaras, la mayoría, son estáticas y está situado en un mismo ambiente por un tiempo prologando. Aun así, Scorsese le da su toque individual incomparable que nunca pierde la atención del público ni el hilo conductor con una trama atrapante. Como ya nombrado, la película cuenta entre sus tropas a Leonardo Di Caprio, Ben Kingsley (Gandhi, La Casa de arena y niebla), Emily Mortimer (Prison Break) y Mark Ruffalo (Collateral) con actuaciones dramáticas impresionantes que nutren el relato. Tampoco me gustaría elogiarla tanto porque no es lo mejor que hizo el pequeño Martin, acuérdese de GoodFellas, Taxi Driver, Pandillas de Nueva York entre otras que le demostró al cine americano, y a todo el mundo, una innovadora e inusitada metodología de realizar cinematografía. Ademas, esta pelicula esta dirigido a un publico limitado y reducido por las complejidades narrativas que presenta y la complicada interpretacion de los hechos, o sea: No es para cualquiera. Me parece que las palabras sobran y queda en manos del espectador juzgar este film para bien o para excelente porque no se puede darle un valor negativo a este espectáculo:
Entren al de Youtube cliqueando dos veces en el medio del video porque este esta cortado.
ResponderEliminarSaludos.
Bueh...Se arreglo.
ResponderEliminarEso es la magia del cine.
Saludos.