¿Sera tratado como convención o ya el éxito está asegurado a aquellos directores extranjeros nacionalizados americanos cinematográficos que triunfen con sus películas esplendorosas que se podrían considerar como la prominencia entre el resto? Vivimos en una época en donde el argumento cinematográfico se convirtió en solo un intento de crear un sustento a la película donde principalmente se parte de una idea ajena a la trama, como una imagen que vieron, que les impresiono y que tienen la necesidad de grabarla en cinta. No podríamos juzgar este procedimiento como negativo ya que el cine no se creó con la intención de contar una historia precisamente si no de documentar la realidad, como las primerísimas filmaciones que se obtuvieron en la historia como la de los Hermanos Lumiere con la llegada del tren o la salida de los obreros de una fabrica. Esto justo lo que nos puede brindar Niños del Hombre, una película en donde se adentra a las más oscuras regiones de la realidad demostrándonos un futuro distopico en donde la raza humana ha dejado de procrear, es decir, ningún niño volverá a nacer por problemas de fertilidad. Es complicado pensar esta película con respecto al tiempo de la misma ya que si la acción seguiría por unos años más nos induciría a pensar que los humanos dejarían de existir para siempre y se extinguiría para siempre. En este clima se baso Alfonso Cuaron (Harry Potter y el Prisionero de Anskaban) cuando ideo “Children of Men”, plasmando sobre la imagen una larga duración de película bajo un ambiente tenso y dramático, con altas dosis de suspenso y lo más notable de todo son los planos de larga duración persiguiendo al personaje a través de la masacre. Esta masacre o enfrentamiento se inicio con el fin de reclamar derechos de inmigrantes entre estos y el gobierno Ingles quienes los atrapaban y los enviaban a una suerte de villa miseria en donde convivían todos juntos frente a un montón de gente de habla ajena a ellos. Este tipo de películas siempre nos dejan un sabor amargo ya que, a pesar de ser una ficción distopica, el realizador se encarga de transportar elementos de la realidad a este futuro con el fin de que se conecte entre ambas líneas temporales, dejándonos deducir a cuestión personal que justamente lo que plantea el film lo podemos visualizar en la realidad, solo de una manera diferente. Es absolutamente notable este trabajo ya que nos muestra una realidad explicita pero ambientada en otra época ficcional. Siguiendo un poco con el argumento, la película gira en torno al personaje de Clive Owen, Theo Faron, un muchacho sensible y capaz de comprometerse en cualquier disturbio para ayudar al más necesitado. Estamos en situados en un mundo donde ya ningún niño crecerá por problemas de fertilidad (no queda bien claro si es un virus, una enfermedad…) por parte de las mujeres, pero en un viaje, Theo Faron encontrara un suceso que le cambiara la vida y es el momento donde la película hace un giro inesperado (para el personaje). ¿Por qué aclaro que en este momento de la película, solo el protagonista le resulta totalmente inesperado algo que vio? Dado que para al espectador acostumbrado, la acción que realiza un giro dramático es evidente para el pero no para el protagonista, los que la vieron sabrán a que me refiero. Un espectador con experiencia ya sabría de antemano cual sería el posible punto de giro que se encarga de dilatar el tiempo y ayuda a desarrollar el conflicto. No me gustaría decir que es un punto en contra, pero lo es, aunque la previsibilidad en el cine es necesaria para la continuación de la historia, siempre y cuando no se encuentra alguna solución posible para el desarrollo de la misma.
Si se analiza la película, se podrán notar algunos guiños del director con respecto a su filmografía pasada y con su estilo particular. Con respecto a esta última cuestión, Alfonso Cuaron de nacionalidad mexicana incorporo su peculiar proceso creativo de realizar el film y combino esta técnica de narración con las más avanzadas tecnologías que poseen las productoras americanas. Entonces, esta combinación es absolutamente poderosa e innovadora ya que mezcla la visión artística propia de un director extranjero con los abundantes medios de producción del país pionero en realización cinematográfica. Ya nos deleitaron M. Night Shyamalan de origen Hindu, Alejandro González Iñárritu con Babel; Amores Perros, Pedro Almodovar, Alejandro Amenabar y este mismo que estamos hablando, Alfonso Cuaron quien no decepciono con esta magnífica película que su estilo es difícil de determinar por sus bifurcaciones y combinaciones pero generalmente da aires de un drama reflexivo con escenas que pertenecen al genero bélico e imágenes crudas que sensibilizan al espectador. En general, Niños del Hombre es una gran película, dinámica, con unos planos limitados al personaje sorprendentes (los planos secuencia mencionados arriba), aunque la capacidad creativa máxima de un director extranjero, proveniente con nuevas ideas a un cine carente de ellas, se mostro por debajo del nivel real que puede tener un realizador de estas características.
No hay comentarios:
Publicar un comentario